Los murciélagos ¿Plaga o control biológico?

El murciélago, de a poco pasa de ser una plaga a una nueva herramienta para el control de insectos

De 1200 especies de murciélagos, 63 pueden encontrarse en Argentina, alimentándose el 70% de estos con insectos

Esta especie es naturalmente un controlador de importantes plagas como polillas y cucarachas, que pueden llegar a consumir la mitad de su peso en insectos por noche. Actualmente se estudia la posibilidad de implementar en territorios argentinos, específicamente en Mendoza, a los murciélagos para proteger los cultivos.

Marisol Capurro, Médico veterinaria y delegada de Mendoza del PCMA, explicó que deben erradicarse muchos de los mitos que hay en torno a los murciélagos y potenciar sus virtudes como controladores naturales de plagas , además de sus beneficios para el ecosistema y capacidad de forestación.

Eliminemos el mayor de los mitos

El murciélago, como todos los mamíferos, es portador de la rabia. Esta virosis sigue generando temor en todos, ya que sigue siendo un importante problema de Salud Pública.

Aunque el perro suele ser el principal reservorio y transmisor de la rabia en humanos, en aquellos países donde la vacunación ya está extendida, el murciélago pasa a ser el principal riesgo.

Existen muchas teorías y premisas sobre la rabia en murciélagos. No podemos tomar partido de ninguna, pero en lo que realmente concuerdan todas, es que la cantidad de murciélagos transmisores es mucho menor de la que se cree. Además, según el profesor de biología, Cristóbal Galindo, de la Universidad Autónoma de México, un murciélago hematófago al contraer el virus de la rabia se aleja de la colonia para no contagiar a los demás.

Algunos afirman que el principal problema de los murciélagos, es que pueden transmitir la rabia por medio de heces y orinas. Otros, por el contrario, dicen que si bien , han existido algunos casos de rabia en personas, esta es diferente a la rabia terrestre, por lo que es difícil contagiarse e incluso, es imposible que el virus se transmita de un murciélago a un perro.

Lo seguro es que es menor al 5% total de los murciélagos los que son portadores de la rabia. Incluso el Secemu, asociación española para la conservación de los murciélagos, afirma que el grado de murciélagos portadores de la rabia es inferior al 1%.

En conclusión, el murciélago está pasando de ser una plaga a un controlador natural de plagas. Con las medidas preventivas necesarias, los riesgos de contagio de rabia son casi inexistentes, abriendo una oportunidad para que los grandes campos estén protegidos sin el uso de químicos, mejorando la calidad de nuestros alimentos y por ende de nuestra salud.

Stefania Silva
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Bioserv S.A.